Castillo de Montclar
Paz y tranquilidad acogen al viajero que se adentra en Montclar en busca de su castillo. Está ubicado en la entrada del pueblo, en la carretera que une Agramunt con Artesa de Segre. Su documentación arranca el año 981, y según parece, se asentó en aquella época sobre antiquísimos restos de una antigua torre romana. La parte más antigua es, sin duda, la planta baja, seguida por la torre y el granero. La última reforma fue hecha el año 1635, como queda estipulado en la grabación que se observa sobre la puerta de la entrada.
Anécdota histórica: Tan sólo cinco familias han sido los propietarios del castillo de Montclar desde el 1200: los Cabrera, los Ribelles, los Ponts, los Despujol y desde 1986 los Miguel, cuyo linaje proviene del Baix Empordà (castillos de Palau Sator, Palau Sacosta y Púbol).
Este Castillo cuenta con diferentes espacios de interés: un gran comedor donde se celebraban cenas medievales (aún hoy se puede alquilar para reuniones); una prisión (donde restaban los presos hasta el día del juicio), y unas mazmorras cubiertas con rótulas de piedra desde donde podían ser observados los reclusos. Es también interesante la tribuna abierta junto a la capilla desde donde los señores de la casa podían seguir los oficios sin salir de casa ni mezclarse con el pueblo.